Buenas decisiones... Malas razones...
¿Qué hacer cuando uno toma una buena decisión para su vida, pero las razones que te motivaron no fueron las idóneas? ¿Cómo seguir adelante con esa decisión si ya no estás segura de haberla tomado de no haber tenido esa –motivación-?
En este caso me refiero al Gimnasio... La verdad es que antes hacía ejercicio, por salud, por vanidad, por distraerme, por desestresarme, por muchas razones, sobretodo porque me gustaba!... Pero un día simplemente lo dejé... pasaron un par de meses, no muchos, solo algunos, pero la verdad ya no pensaba en volverme a inscribir cuando de pronto apareció él, me dijo cuanto le gustaba hacer ejercicio y porque creía que yo debía regresar a hacerlo, y me convencí, más q nada por vanidad, por las ganas de q al verme estuviera orgulloso (¿?)... Pero el gusto duro solo un par de meses, los cambios de trabajo y de ciudad me hicieron dejar el gimnasio...
Poco a poco volvió a decirme q por mi bienestar debía hacer ejercicio, yo sabía q también lo decía porque empezaba a tener un poco más d lonjita o de panza, pero nunca me lo reconoció, siempre decía –es por tu salud-, total, no importaba, yo estaba de acuerdo con él y sobretodo quería verme cada vez mejor para él y volví al gimnasio... y cada que sentía cansarme pensaba en él, en la próxima vez q me viera en la playa, en q siempre estuviera orgulloso de mí... Y hoy, hoy q ya no está... hoy no tengo ganas d ir al gimnasio porque no se qué voy a pensar cuando me cansé, porque no encuentro la motivación que tenía hasta hace un par de días..
Sí, sí, sí, se que mi motivación debo ser yo misma, mi salud, mi ego, lo que sea.. pero en este momento no le veo sentido...
En este caso me refiero al Gimnasio... La verdad es que antes hacía ejercicio, por salud, por vanidad, por distraerme, por desestresarme, por muchas razones, sobretodo porque me gustaba!... Pero un día simplemente lo dejé... pasaron un par de meses, no muchos, solo algunos, pero la verdad ya no pensaba en volverme a inscribir cuando de pronto apareció él, me dijo cuanto le gustaba hacer ejercicio y porque creía que yo debía regresar a hacerlo, y me convencí, más q nada por vanidad, por las ganas de q al verme estuviera orgulloso (¿?)... Pero el gusto duro solo un par de meses, los cambios de trabajo y de ciudad me hicieron dejar el gimnasio...
Poco a poco volvió a decirme q por mi bienestar debía hacer ejercicio, yo sabía q también lo decía porque empezaba a tener un poco más d lonjita o de panza, pero nunca me lo reconoció, siempre decía –es por tu salud-, total, no importaba, yo estaba de acuerdo con él y sobretodo quería verme cada vez mejor para él y volví al gimnasio... y cada que sentía cansarme pensaba en él, en la próxima vez q me viera en la playa, en q siempre estuviera orgulloso de mí... Y hoy, hoy q ya no está... hoy no tengo ganas d ir al gimnasio porque no se qué voy a pensar cuando me cansé, porque no encuentro la motivación que tenía hasta hace un par de días..
Sí, sí, sí, se que mi motivación debo ser yo misma, mi salud, mi ego, lo que sea.. pero en este momento no le veo sentido...

